Debía de empezar a las 6 y cuando ya eran las 6.15 el señor Evans observó que el salón de actos estaba completamente vacío, a excepción de una señora que se había desplazado desde Madrid únicamente para escucharle y un alumno de Publicidad y RRPP, ademas de nosotros.
Evidentemente la conferencia se suspendió entre reflexiones de los allí presentes de lo vergonzoso de la situación, y de que a pesar de ofrecerse en el edificio de la Facultad de ciencias jurídicas y de la información (o sea la mía) por petición de la propia universidad, no había ni un solo profesor, ni uno. Quizá es que saben tanto que no les hace falta ver nada más, o quizá es que a ellos les importa tanto la universidad como al señor Rector, o sea nada.
Por lo menos los que estábamos allí pudimos disfrutar de una charla muy interesante con el premio Nobel de cine mientras nos tomábamos una caña que pago él.




